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  • gustavoferrato

Empleado o emprendedor (by Natacha Giunta)

Mi niñez tuvo duros momentos.


Las personas que estaban en mi vida se iban una a una, los seres más cercanos se iban muriendo ¿qué tanto dolor sentía?.

Mis perritos que amaba se fueron, y no saben cómo lloré.


Se fueron dos hermanos, mi mejor amiga. Era muy duro con tan pocos años que tenía.

Fallecieron mis abuelos y mi padre, sufrí, aunque menos porque nunca habíamos formado una relación muy amorosa.


Tuve que aprender a muy corta edad que la muerte era algo más, un paso, un ciclo, algo que podía pasar en cualquier momento y que la vida simplemente sigue para los que van quedando.


En un acto de valentía mezclado con hambre decidí emprender mi primer negocio.

Tenía 8 o 9 años y para ese entonces la vida ya me había puesto bastantes inconvenientes que resolver.


Pasé por varios trabajos a muy corta edad.


Fui niñera a los 13 años, vendedora a los 14, de los 15 a los 17 años fui empleada en una juguetería ganando unos pocos pesos y a los 17 años en un local de venta de celulares.


La cosa se puso muy complicada en mi adolescencia y decidí irme de casa con 17 años.

Ahí empecé a comprender que definitivamente lo mío era la venta y las relaciones con las personas, pero al mismo tiempo mi creencia decía que siempre todo lo que me pasaba era malo. Pero un buen día decidí cambiar mi destino, y tomé la decisión de terminar con esa realidad, mi realidad, y cambiarla.


Poco a poco fui descubriendo mi potencial y empecé por mi emprendimiento, decidí dejar de ser empleada y largarme a hacer mis propios calzados, y ahí pude aprender lo que era tener mi libertad, y eso me llenó el alma. Pero, claro, no fue fácil.


Mi emprendimiento nació hace 7 años, y lo llamé con mi propio nombre, Natacha Giunta.


Nace en primera instancia porque ya no podía tolerar más la vida rutinaria, porque casi no tenía tiempo para para ver a mi hija, y no quería que ella pase por lo mismo que yo pasé.

Sin siquiera saber cuántas probabilidades de éxito podría tener me lancé a la tentación de tener mi propia empresa y a la idea de que el crecimiento iba a ser mi motivación, ese era mi motor, crecer, no depender de otros, sino de mi.


Claro que tuve muchos aciertos y también errores, pero con mucha humildad fui tomando esos errores como un aprendizaje, entender cómo es la tarea de tener un emprendimiento y cómo atravesar sus diferentes etapas.


Lo primero que aprendí es que hay que tener una idea, es decir, tener bien en claro de qué se trata lo que voy a emprender. Y mi idea fue, quiero crear zapatos.


La idea de crear zapatos se dio un día paseando.


Vi en una vidriera unas sandalias con las que aluciné, eran hermosas, originales, y carísimas también.


En ese momento no contaba con el dinero para comprarlas (de hecho tenía tantas deudas en ese momento que era imposible).


Muy lejos de darme por vencida me enfoqué en buscar una solución.

Ahí me pregunté a mi misma ¿Cómo puedo hacer para obtenerlas? Y en ese mismo instante dije “las tengo que hacer yo”.


Mi mente me decía que era una locura, pero mi corazón saltaba de emoción, así que decidí escuchar a ese corazón y buscar información de lugares para estudiar sobre el tema.

Me lancé de cabeza y lo hice sin dudar, y mientras seguía trabajando como empleada, empecé a vender lencería y con eso juntaba el dinero para los viajes y el estudio. Casi no dormía, pero no me importaba porque ese fuego interior hacía que no sintiera el cansancio.

Así fue como empecé y realicé mis primeros diseños.


Al comienzo fueron momentos difíciles se los puedo asegurar, pero seguí adelante siempre.

Empecé a venderles a mis amigas y conocidas; de pronto me pedían más y más personas y luego de otras provincias.


Pero el punto de inflexión, lo que me hizo que avanzara más de prisa, fue cuando decidí cortar con todas las relaciones tóxicas (a pesar de depender de ellas económica y emocionalmente).


Ahí empecé a ser yo, ahí comencé a sentir ese empoderamiento y libertad que me llevaron a un despertar en otro mundo, como en otra realidad, como si fuera paralela a mi vida.

Aprendí una gran lección. Todos podemos decidir en qué mundo queremos vivir, todos podemos salir de ese mundo "castigador" e irnos a un mundo mejor, pero hay que tomar decisiones y hay que realizar acciones. Hay que avanzar, o ahí te quedas, y ahí te mueres.


La responsabilidad de ser uno mismo es un despertar consciente, no te imaginas lo enorme que puedes llegar a ser.


Aprendí en que no tenemos que conformarnos en decir “es la vida que me tocó”, o pensar que es la única que podemos vivir.


Podemos salir de esa situación, podemos pedir ayuda, podemos buscar soluciones, podemos preguntarnos, ¿para qué?.


Y saben algo, yo creo que es una muy buena pregunta cuando la hacemos con profundidad. Por qué nos muestra otra realidad, una realidad en la que podemos ser creadores de nuestra vida, creadores de un nuevo destino, y cambiar la historia. Nuestra historia.


Tanto cambió mi vida siendo emprendedora que me comenzaron a buscar para dar charlas y talleres en colegios, conferencias al público en general, sobre emprendimiento y desarrollo personal.


Hoy en día realizo exportaciones de mis productos a diferentes países y estoy dirigiendo mi atención y enfoque principalmente al mercado exterior.


Mi marca fue seleccionada por el Ministerio de Producción y Trabajo dentro del marco del premio "El emprendedor del año" como uno de los mejores 20 emprendimientos de todo mi país (Argentina), representando a mi querida provincia de San Luis en 2019.


También fui seleccionada por la organización del VEGAN FASHION WEEK (Semana de la Moda Vegana) como representante de Argentina, un evento a nivel Internacional en el que participé en Octubre de 2019 en Los Ángeles, California, Estados Unidos.


Tuve invitaciones para participar de los Pre-Golden Globes, en los Pre-Oscars, etc.

La semana próxima inicio mis reuniones con una escritora que quiere hacer una novela sobre la historia de mi vida y realmente es algo que nunca me imaginé que podía suceder.

Creo firmemente que es fundamental que las personas se dediquen a lo que realmente les apasiona, porque de nada sirve llevar adelante una vida falsa para conformar a otros.

Tarde o temprano eso se derrumba y genera una enorme frustración.


Hay muchas personas que tienen la intención de emprender pero no saben de qué manera buscar los recursos, la información adecuada o cursos que puedan llevarlos a dar ese gran paso.


¿Saben cuál es el mejor recurso?, tu recurso interno, tu mismo, ese fuego que tienes que encontrar en tu ser. Cuando prendas esa llama, nada te va a detener. Y puedes empezar con miedo o sin él, pero empieza.


Tomar cada oportunidad que se presente.


Soy una apasionada del camino sin recorrer, me encanta hacer cosas diferentes, nuevas, desafiantes y sin tener idea de lo que va a pasar cuando eso se geste. Tengo mucha Fe y esa es una de las cosas que me guiaron siempre.


Soy muy lectora, amo leer, estudiar y practicar espiritualidad.


He aprendido que está totalmente relacionado con todos los aspectos de nuestra vida y en mi caso me llevó a empatizar mucho más con mi entorno y el planeta.


Mis diseños son desarrollados con materiales de excelente calidad, son diseños propios, realizados a mano, con el respectivo proceso y tiempo para darle al cliente un calzado artesanal, único, libre de crueldad animal y para todos los géneros.


La moda es una de las mayores influencias a nivel mundial, se están sumando muchas celebridades nacionales e internacionales a un estilo de vida vegano y eso colabora con la expansión masiva de ésta forma de vida.


Es momento de poner un freno al consumo indiscriminado de animales y comenzar a incentivar a todas las personas a que comprendan el daño que esto hace a los seres, al planeta, al medio ambiente y a ¡ellos mismos! porque tarde o temprano sufriremos las consecuencias.


Siento que puedo hacer un gran aporte a esta causa.


Tengo sueños muy grandes y voy a cumplirlos.


Uno de ellos es desarrollar mis diseños en otros países lo cual ya estoy gestando, y otro muy importante es ser inspiración para miles de personas, dejar un mensaje de superación personal, un mensaje emocional en mi trabajo, dejar huella, literalmente.


“Cada persona que viene por zapatos se lleva la fuerza para lograr dar pasos distintos en su vida, colaborar con el medio ambiente y dejar su huella".


Ese es el principal objetivo de este emprendimiento. Esta es mi visión.


Quiero dejarles un tip que realizo a diario, que me ayuda a incrementar mi potencial, autoestima y genera una sensación de progreso constante, que me lleva al progreso real.

Cada día escribo en un cuaderno grande todos los éxitos del día, por más pequeños que parezcan, ahí los escribo, pero también escribo esas cosas que se presentan como obstáculos, pero sé que en realidad sé que solo traen un disfraz para llevarme a eso que estoy buscando.


Les deseo claridad y amor.

Gracias.

NATACHA GIUNTA.


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